El ADN servirá para reproducir el rosto del sospecho

El ADN servirá para reproducir el rosto del sospecho

El CIIP Informa – División de Ciencias Periciales
Según las últimas investigaciones realizadas por científicos de diversos países se podrá, a partir de una muestra de ADN, recrear el rostro de personas implicadas en crímenes.

A lo largo de los tiempos, la historia nos muestra los adelantos de la técnica y la ciencia en la identificación de sospechosos. Como ejemplo podemos citar al francés Alphonse Bertillon que desarrollo en 1882 la antropometría, técnica de identificación basada en la medición de varias partes del cuerpo y marcas individuales de sospechosos (tatuajes, cicatrices…) También debemos citar al argentino de origen dálmata Juan Vucetich, considerado el padre de la Dactiloscopia, y que desarrollo con gran acierto dicha técnica de identificación, basada en el estudio y clasificación de las huellas de los dedos de las manos, considerada infalible en los postreros años de final del siglo XIX.
Más adelante y ya en el siglo XX, la biometría, consistente en el estudio de métodos automáticos para el reconocimiento de rasgos físicos o de conducta en seres humanos, marco una nueva dimensión al incorporar los medios informáticos a los métodos de identificación.
Y llegamos al ácido desoxirribonucleico, cuya abreviatura, ADN, es por todos conocida como el contenedor de la huella genética de organismos vivos. Un perfil genético es un patrón de fragmentos cortos de ADN ordenados de acuerdo a su tamaño que son característicos de cada individuo. Como las huellas dactilares, cada individuo tiene su propia secuencia única de ADN.
Aunque los primeros datos acerca del descubrimiento del ADN se remontan al siglo XIX (1869) por el médico Suizo Friedrich Miescher, hubo que esperar muchos años para que el ADN se utilizara de forma práctica en investigaciones criminales. La resolución de casos judiciales, con la ayuda del ADN, no se produjo hasta 1985, cuando el Ministerio del Interior Británico solicitó la ayuda de Alec J. Jeffreys, profesor de Genética de la Universidad de Leicester.
Tras estas breves pinceladas, acerca de algunas de las diversas técnicas de identificación forense, llegamos a la actualidad y comprobamos como la huella genética tiene múltiples aplicaciones, no solo en la investigación científico-técnica de los delitos, también en pruebas de paternidad y en la aplicación de la medicina, ya que, la genética aporta la información necesaria para estudiar y eliminar, en un futuro cada vez más cercano, diversas enfermedades.

Fenotipado molecular.

En la actualidad, se están desarrollando en Estados Unidos y en Europa, métodos de estudio acerca del ADN, que permiten identificar las características físicas del ser humano, partiendo de una pequeña muestra de su material biológico: pelo, sangre, sudor, saliva, semen…
Estas nuevas técnicas, aún en desarrollo, reciben el nombre de «fenotipado molecular» y van más allá de los principios del ADN como sistema identificador infalible. Esta nueva técnica forense permite, a partir de, como decimos, una muestra de material biológico, crear la imagen del rostro del sospechoso, lo que algunos podrían denominar «retrato robot». La diferencia entre este último y el recreado por la técnica forense es el elevado porcentaje de acierto al utilizar información genética, introduciendo variables como la influencia medioambiental.
Como en todo sistema de identificación, en la actualidad el «fenotipado molecular» pasa por una época de asimilación, de tal forma, su empleo se centra en auxiliar en casos de investigación, no obstante, en países como España, no se puede utilizar como materia probatoria en un procedimiento judicial. El tiempo pondrá en su sitio a esta nueva técnica forense, que marcara un antes y un después en la investigación de crímenes.
«Antes pensábamos que nuestro futuro estaba en las estrellas. Ahora sabemos que está en nuestros genes.» Frase célebre pronunciada por James Dewey Watson biólogo estadounidense, famoso por haber descubierto, en colaboración con otros científicos, la estructura de la molécula de ADN.

2015/05/05 Fuente: A. Alocen, CIIP

Los comentarios están cerrados